Las expectativas de los pacientes han ido cambiando, muchas veces impresiona ser un juego para muchos, que sienten que la tendencia marca lo que debo usar, ponerme e incluso sacar.
Desde mi comienzo, me he mantenido firme en cómo abordar y tratar al paciente, buscando siempre la naturalidad.
Aunque todo pase por el filtro de la subjetividad, hay patrones que el ojo (y el cerebro) tienden a preferir: la armonía, la simetría, la naturalidad, éstas descansan la mirada y generan sensación de equilibrio.
Los labios no son solo un elemento estético aislado: son una unidad estética y funcional profundamente integrada a la expresión humana.
Hablan antes de que hablemos, acompañan la risa, modulan la voz, permiten comer, besar, respirar… y transmitir emoción. Por eso, cuando se intervienen o se observan sólo desde la “forma”, algo se pierde si no se considera el movimiento, la proporción con el rostro y la naturalidad del gesto.
Labios saludables se reconocen por: Firmeza, Elasticidad, Textura uniforme y Aspecto rozagante
Ello es posible combinando 3 tratamientos, laserterapia no ablativa (Erbio Glass), microagujas y skinboosters (redensificantes). Fomentar la producción de colágeno y elastina, sin aportar volumen, ese sería el tratamiento “Lip Trio”, sin tiempos de recuperación. Al final, más que perfección, se busca sensación de verdad.
¡Y ahí, la naturalidad gana!

