Se ha sugerido que el entrenamiento aeróbico es una de las estrategias antienvejecimiento más efectivas, no solo para el corazón y el metabolismo, sino también para la piel.
Un estudio reciente realizado en Japón (DOI: 10.1038/s41598-023-37207-9) comparó los efectos del ejercicio aeróbico y el entrenamiento con resistencia sobre el envejecimiento cutáneo en 61 mujeres japonesas sanas y sedentarias de mediana edad, durante una intervención de 16 semanas.
Resultados del estudio
Ambos tipos de ejercicio —aeróbico y de resistencia— produjeron mejoras significativas en la piel, especialmente en:
- Elasticidad cutánea
- Estructura de la dermis superior
Además, el entrenamiento con resistencia mostró beneficios adicionales, al incrementar el grosor de la dermis, lo que sugiere un efecto más profundo en la regeneración y firmeza cutánea.
Cambios a nivel celular y genético
Después de las 16 semanas de entrenamiento, los investigadores observaron un aumento en la expresión de genes relacionados con la matriz extracelular dérmica en los fibroblastos, las células responsables de producir colágeno y elastina.
- El ejercicio aeróbico mejoró los niveles de citocinas, hormonas séricas y metabolitos implicados en la salud cutánea.
- El entrenamiento con resistencia, además, aumentó el biglicano dérmico (BGN), una molécula esencial para mantener la firmeza y estructura de la piel.
Conclusión
Ambos tipos de ejercicio —aeróbico y de resistencia— mejoran la elasticidad y estructura de la piel, actuando como potentes estrategias antienvejecimiento naturales.
Sin embargo, el entrenamiento con resistencia parece tener un efecto más profundo al estimular los genes que promueven la actividad de los fibroblastos, contribuyendo así a una piel más firme, densa y saludable.
¡Moverte no solo rejuvenece tu cuerpo, también tu piel!

